Santoral, ¿Quién es San Nimattullah Kassab Al-Hardini (1808-1858)?

San Nimattullah Kassab Al-Hardini (1808-1858)

Joseph Kassab nació el año 1808. Su padre fue George Kassab y su madre Marium Raad. Ingresó a la escuela de los monjes de San Antonio en Houb en 1816 y allí permaneció hasta 1822. Posteriormente, ingresó al monasterio de San Antonio Ishaia para recibir su noviciado, en noviembre de 1828. Allí, adoptó el nombre de P. Nimatullah Kassab Al-Hardini y aprendió el oficio de encuadernación de libros.
Profesó sus primeros votos el 14 de noviembre de 1830. El 25 de diciembre de 1833, terminados ya sus estudios teológicos, fue ordenado sacerdote por el entonces Obispo Seiman Zwain en el monasterio de Kfifan.
Se hizo miembro del Consejo General tres veces: a partir de 1845 hasta 1848, de 1850 hasta 1853 y del año 1856 a 1858. Aún siendo miembro del Consejo, nunca dejó el humilde oficio de la encuadernación. Además, fue también instructor monástico en Kfifan.
El P. Nimatullah vivió una vida muy santa. Fue un hombre dedicado totalmente a la oración…vivía “embelesado por Dios”. Pasaba días y noches en meditación, oración y adoración Eucarística. La Virgen María era su guía y el Rosario su oración favorita. En vida, fue una persona muy humilde, sensible y paciente. Vivió los votos monásticos “de la obediencia, la castidad y la pobreza” a la perfección. Sus hermanos monjes y la gente que lo conocía solían referirse a él como “el Santo”.
Uno de sus alumnos fue Charbel Makhlouf, hoy San Charbel (1853 –1858).
El P. Nimatullah Hardini murió en el monasterio de Kfifan, el 14 de diciembre de 1858. Falleció después de una lucha de diez días contra una fiebre que contrajo a causa del viento helado del invierno del norte del Líbano. Tenía entonces sólo cincuenta años. Murió sosteniendo entre sus manos una imagen de la Virgen María y pronunciando como sus últimas palabras lo siguiente: “Oh, Virgen María a tus manos encomiendo mi alma”. La gente que estuvo presente, afirma que en ese momento una luz divina iluminó la habitación del P. Kassab y que un perfume especial se podía percibir en la habitación hasta varios días después del fallecimiento del sacerdote.
Años más tarde, los monjes del Kfifan abrieron la tumba del P. Nimatullah y encontraron que su cuerpo había permanecido incorrupto. Éste fue entonces colocado en un ataúd cerca de la Iglesia del monasterio. A partir de 1864 hasta 1927, después de obtenido el permiso previsto por la autoridad eclesiástica local, se permitió a los fieles ver el cuerpo intacto del P. Nimatullah. En aquel mismo año la Comisión investigadora inicia el proceso para la Causa sacerdote. Así, el cuerpo del P. Nimatullah fue enterrado nuevamente en el monasterio, antes de su transferencia a una pequeña Capilla especial, donde son celebradas las misas para visitantes.
Fue declarado Venerable el 7 de septiembre de 1989. El 18 de mayo de 1996, por encargo del Patriarca, Su Beatitud Nasrallah Peter Sfeir, el cuerpo del sacerdote fue examinado y colocado en un nuevo ataúd hecho de cedro y colocado en el Monasterio de Kfifan, donde actualmente es visitado por una gran cantidad de fieles.
Muchas curaciones han ocurrido por su intercesión. Entre ellas destacan el regreso a la vida de un niño Musulmán cuya madre reclamó había muerto, la curación de una persona con una enfermedad neurológica incurable, la restauración de la vista de una persona ciega y la curación de una persona que sufría de cáncer.
El caso de Andre Najm es de particular atención debido a su reciente ocurrencia y por la investigación médica internacional que siguió.
El Milagro de Andre Najm
Andre Najm, nacido el 29 de octubre de 1966, disfrutó de excelente salud durante los veinte primeros años de su vida. Sin embargo, en junio de 1986, comenzó a experimentar una fatiga crónica y depresiones. Muchos médicos en el Líbano y en el extranjero lo trataron en vano. Se le diagnosticó cáncer en la sangre por lo que era sometido a frecuentes transfusiones.
El 26 de septiembre del año 1987, Andre acompañado de su familia y amigos visitó el monasterio de Kfifane donde rezó fervientemente en la tumba de Al-Hardini. La gente que estaba alrededor de él lo oyó decir “pido a usted, Padre Al-Hardini, me de una gota de sangre, ya que estoy tan cansado que ni siquiera tengo fuerzas de salir a la calle a pedirla”. Luego pidió llevar el hábito monástico, y minutos después de un rato ya estaba curado.
Andre no ha requerido ninguna transfusión de sangre desde entonces, y en 1991 se casó con Rola Salim Raad. Ellos tienen ya dos niños, un niño llamado Charbel y una niña llamada Rafka.
Actualmente, Andre goza de perfecta salud física.
La Iglesia se pronuncia sobre el Milagro
El 2 de mayo de 1996, su Excelencia Khalil Abi-Nader, Obispo retirado de la Diócesis Maronita de Beirut, obtuvo el permiso del Cardenal Nasrallah Boutros Sfeir para comenzar la investigación que probaría la curación milagrosa de Andre Najm.
El 26 de septiembre de 1996 la Congregación para las Causas de Santos comenzó a estudiar el milagro y el 27 de febrero de 1997 los cinco miembros del equipo médico votaron unánimemente para aceptar la cura milagrosa de Andre Najm. Más tarde, el 9 de mayo de 1997, los siete miembros del equipo de teólogos encargados de estudiar la Causa también votaron unánimemente reconociendo el milagro.
Así, el 1 de julio de 1997 la Asamblea General de la Congregación para las Causas de Santos, que incluye a veinticuatro cardenales, aceptó el milagro.
El 7 de julio de 1997, en la presencia del Papa de Santo Padre Juan Pablo II, la Congregación para las Causas de Santos publicó un decreto por el cual aprueba el milagro atribuido a la intercesión del Siervo de Dios, P. Nimattullah Kassab Al-Hardini.
Meses más tarde, el 16 de diciembre de 1998, el P. John Tabet, Secretario General de la Orden Libanesa Maronita, ofreció una conferencia de prensa en la que anunció la aprobación pontificia para la beatificación del Venerable Siervo de Dios Nimatullah Al-Hardini, la misma que tuvo lugar en el Vaticano el 10 de mayo de 1998, fecha en la que también se conmemoró la primera visita pastoral del Papa Juan Pablo II al Líbano.
Canonizado por el Papa Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004 (VI Domingo de Pascua).

Lectura del Día 14/12/2021

 

Lectura del Día

Del Libro de Sofonías
So 3, 1-2. 9-13

“¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada,
de la ciudad potente y opresora!
No ha escuchado la voz,
ni ha aceptado la corrección.
No ha confiado en el Señor,
ni se ha vuelto hacia su Dios.

Pero hacia el fin daré otra vez a los pueblos labios puros,
para que todos invoquen el nombre del Señor
y lo sirvan todos bajo el mismo yugo.

Desde más allá de los ríos de Etiopía,
hasta las últimas regiones del norte,
los que me sirven me traerán ofrendas.

Aquel día no sentirás ya vergüenza de haberme sido infiel,
porque entonces yo quitaré de en medio de ti
a los orgullosos y engreídos,
y tú no volverás a ensoberbecerte en mi monte santo.

Aquel día, dice el Señor,
yo dejaré en medio de ti, pueblo mío,
un puñado de gente pobre y humilde.
Este resto de Israel
confiará en el nombre del Señor.

No cometerá maldades ni dirá mentiras;
no se hallará en su boca una lengua embustera.
Permanecerán tranquilos
y descansarán sin que nadie los moleste’’.

Evangelio del Día

Evangelio según San Mateo
Mt 21, 28-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” Ellos le respondieron: “El segundo”.

Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”.


Vaticano
Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/

Santoral, ¿Quién es Santa Lucia?

Santa Lucia

A Santa Lucía se le ha representado frecuentemente con dos ojos, porque según una antigua tradición, a la santa le habrían arrancado los ojos por proclamar firmemente su fe.

Nació y murió en Siracusa, ciudad de Italia, y gracias a sus múltiples virtudes entre las que se destaca la sencillez, la humildad y la honradez, el Papa San Gregorio en el siglo VI puso su nombre a dos conventos femeninos que él fundó.

Según la tradición, cuando la santa era muy niña hizo a Dios el voto de permanecer siempre pura y virgen, pero cuando llegó a la juventud quiso su madre (que era viuda), casarla con un joven pagano. Lucía finalmente obtuvo el permiso de no casarse, pero el joven pretendiente, rechazado, dispuso como venganza acusarla ante el gobernador de que la santa era cristiana, religión que estaba totalmente prohibida en esos tiempos de persecución. Santa Lucía fue llamada a juicio; fue atormentada para obligarla a adorar a dioses paganos, pero ella se mantuvo firme en su fe, para luego ser decapitada.

Santoral, ¿Que es La Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe?

Virgen de Guadalupe

Un sábado 9 de diciembre, el indio Juan Diego, recién convertido a la fe católica, se dirigió al templo para oir Misa. Al pie de un cerro pequeño llamado Tepeyac vio una nube blanca y resplandeciente y oyó que lo llamaban por su nombre. Vio a una hermosa Señora quien le dijo ser “la siempre Virgen María Madre de Dios” y le pidió que fuera donde el Obispo para pedirle que en aquel lugar se le construyera un templo. Juan Diego se dirigió a la casa del obispo Fray Juan de Zumárraga y le contó todo lo que había sucedido. El obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.
De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano. Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio. Pio X la proclamó como “Patrona de toda la América Latina”, Pio XI de todas las “Américas”, Pio XII la llamó “Emperatriz de las Américas” y Juan XXIII “La Misionera Celeste del Nuevo Mundo” y “la Madre de las Américas”.

Interpretación de la Imagen de la Virgen de Guadalupe

Los pueblos mesoamericanos desde tiempos remotos ya veneraban en el cerro del tepeyac a una deidad llamada Tonantzin (que quiere decir Nuestra Madrecita), por esta razón, fue más fácil la asimilación el mensaje traído por la Virgen María como verdadera Madre de Dios y Madre nuestra.

El nombre de “SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE” ella misma lo dio a Juan Bernardino, tío de Juan Diego, cuando se le apareció para sanarle de sus enfermedades.

Cabello: Lleva el cabello suelto, lo que entre los aztecas es señal de virginidad. Es Virgen y Madre.

Rostro: Su rostro es moreno, ovalado y en actitud de profunda oración. Su semblante es dulce, fresco, amable, refleja amor y ternura, además de una gran fortaleza.

Manos: Sus manos están juntas en señal de recogimiento, en profunda oración. La derecha es más blanca y estilizada, la izquierda es morena y más llena, podrían simbolizar la unión de dos razas distintas.

Embarazo: Su gravidez se constata por la forma aumentada del abdomen, donde se destaca una mayor prominencia vertical que transversal, corresponde a un embarazo casi en su última etapa.

Edad: Representa a una joven que su edad aproximada es de 18 a 20 años.

Estatura: La estatura de la Virgen en el ayate es de 1.43 centímetros.

El cinto: El cinto marca el embarazo de la Virgen. Se localiza arriba del vientre. Cae en dos extremos trapezoidales que en el mundo náhuatl representaban el fin de un ciclo y el nacimiento de una nueva era. En la imagen simboliza que con Jesucristo se inicia una nueva era tanto para el viejo como para el nuevo mundo.

Los rayos: La Virgen está rodeada de rayos dorados que le forman un halo luminoso o aura. El mensaje transmitido es: ella es la Madre de la luz, del Sol, del Niño Sol, del Dios verdadero, ella lo hace descender hacia el “centro de la luna” (México de nátuahl) para que allí nazca, alumbre y dé vida.

La luna: La Virgen de Guadalupe está de pie en medio de la luna, y no es casual que la palabra México en nátuahl son “Metz – xic – co” que significan “en el centro de la luna”. También es símbolo de fecundidad, nacimiento, vida. Marca los hilos de la fertilidad femenina y terrestre.

La flor de cuatro pétalos o Nahui Ollin: es el símbolo principal en la imagen de la Virgen, es el máximo símbolo nátuahl y representa la presencia de Dios, la plenitud, el centro del especio y del tiempo. En la imagen presenta a la Virgen de Guadalupe como la Madre de Dios y marca el lugar donde se encuentra Nuestro Señor Jesucristo en su vientre.

El ángel: Un ángel está a los pies de la Guadalupana con ademán de quien acaba de volar. Las alas son como de águila, asimétricas y muy coloridas, los tonos son parecidos a los del pájaro mexicano tzinitzcan que Juan Diego recordó, anunciándole la aparición de la Virgen de Guadalupe. Sus manos sostienen el extremo izquierdo de la túnica de la Virgen y el derecho del manto.