31º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
31º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
PRIMERA LECTURA
Escucha Israel: Amarás al Señor con todo el corazón
Lectura del libro del Deuteronomio 6, 2-6
En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo:
«Teme al Señor, tu Dios, tú, tus hijos y tus nietos, observando todos sus mandatos y preceptos, que yo te mando, todos los días de tu vida, a fin de que se prolonguen tus días.
Escucha, pues, Israel, y esmérate en practicarlos, a fin de que te vaya bien y te multipliques, como te prometió el Señor, Dios de tus padres, en la tierra que mana leche y miel.
Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Estas palabras que yo te mando hoy estarán en tu corazón».
Salmo responsorial
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza
Salmo 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51ab
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos.
Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu ungido.
SEGUNDA LECTURA
Como permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa
Lectura de la carta a los Hebreos 7, 23-28
Hermanos:
Ha habido multitud de sacerdotes, porque la muerte les impedía permanecer; en cambio, éste, como permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa. De ahí que puede salvar definitivamente a los que se acercan a Dios por medio de él, pues vive siempre para interceder a favor de ellos.
Y tal convenía que fuese nuestro sumo sacerdote: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y encumbrado sobre el cielo.
Él no necesita ofrecer sacrificios cada día como los sumos sacerdotes, que ofrecían primero por los propios pecados, después por los del pueblo, porque lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
En efecto, la ley hace sumos sacerdotes a hombres llenos de debilidades. En cambio, la palabra del juramento, posterior a la ley, consagra al Hijo, perfecto para siempre.
EVANGELIO
No estás lejos del reino de Dios
Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 28b-34
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?».
Respondió Jesús:
«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó:
«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
«No estás lejos del reino de Dios».
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Lectura del Día 30/10/2021
Lectura del Día
De la Carta de Pablo a los Romanos 11, 1-2. 11-12. 25-29
Hermanos: Yo les pregunto: ¿Acaso Dios ha rechazado a su pueblo? De ninguna manera. Pues yo también soy israelita, descendiente de Abraham y de la tribu de Benjamín. Dios no ha rechazado a su pueblo, pues él mismo lo eligió.
Y vuelvo a preguntarles: ¿Acaso los judíos han tropezado para no volver a levantarse? De ninguna manera, puesto que su caída ha tenido como consecuencia que la salvación llegue a los paganos y esto provoque la emulación de los judíos. Ahora bien, si su caída ha sido riqueza para el mundo y su empobrecimiento ha sido riqueza para los paganos, ¿cuánto más lo será la plena aceptación de la fe por parte de todos los judíos?
No quiero que ignoren, hermanos, el designio de Dios que se oculta en todo esto, para que no anden presumiendo. La ceguera de una parte del pueblo de Israel, durará hasta que todos los paganos hayan aceptado la fe, y entonces todo el pueblo de Israel se salvará, conforme a lo que dice la Escritura: Vendrá de Sión el libertador, para alejar de Israel toda maldad y estableceré mi alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados.
De manera que, por lo que toca al Evangelio, los judíos son enemigos, para el bien de ustedes; pero, por lo que toca a la elección de Dios, son muy amados de él, en atención a los patriarcas, porque Dios no se arrepiente de sus dones ni de su elección.
Evangelio del Día
Evangelio según Lucas 14, 1. 7-11
Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:
“Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: ‘Déjale el lugar a éste’, y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: ‘Amigo, acércate a la cabecera’.
Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido’’.
Palabras del Santo Padre
“… cuando seas convidado, vete a sentar en el último puesto» (Lc 14, 8-9). Con esta recomendación, Jesús no pretende dar normas de comportamiento social, sino una lección sobre el valor de la humildad. La historia enseña que el orgullo, el arribismo, la vanidad y la ostentación son la causa de muchos males. Y Jesús nos hace entender la necesidad de elegir el último lugar, es decir, de buscar la pequeñez y pasar desapercibidos: la humildad. […] Hoy, Jesús se hace portavoz de quien no tiene voz y dirige a cada uno de nosotros un llamamiento urgente para abrir el corazón y hacer nuestros los sufrimientos y las angustias de los pobres, de los hambrientos, de los marginados, de los refugiados, de los derrotados por la vida, de todos aquellos que son descartados por la sociedad y por la prepotencia de los más fuertes. Y estos descartados representan, en realidad, la mayor parte de la población. ÁNGELUS 28 de agosto de 2016

Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/
Santoral, ¿Quién es Beato Miguel Rúa?

Miguel Rúa nació en Turín (Italia) de una modesta familia. Hizo sus estudios de primaria con los Hermanos Cristianos que lo apreciaron mucho porque era sin duda el alumno de mejor conducta que tenían en su escuela. Y resultó que al Instituto de los Hermanos iba San Juan Bosco a confesar y los alumnos se encariñaron de tal manera con este amable santo que ya no aceptaban confesarse con ningún sacerdote que no fuera él. Rúa fue uno de los que se dejaron ganar totalmente por la impresionante simpatía y santidad del gran apóstol.
Biografía
Al quedar huérfano de padre, empezó a frecuentar el Oratorio de Don Bosco, donde los muchachos pobres de la ciudad iban a pasar alegre y santamente los días festivos. Allí oyó un día que el santo le preguntaba: “Miguelín: ¿nunca has deseado ser sacerdote?”. Al jovencito le brillaron los ojos de emoción y le respondió: “Si, lo he deseado mucho, pero no tengo cómo hacer los estudios”.
“Pues te vienes cada día a mi casa y yo te daré clases de latín”, le dijo Don Bosco. Y así empezó el joven sus clases de secundaria.
Más tarde Don Bosco lo envió a que recibiera clases de un excelente profesor de la ciudad, y cuando le pidió informes acerca de su alumno, el profesor respondió: “Es el mejor de la clase en todo: en aplicación, en conducta y en buenos modales”.
San Juan Bosco deseaba mucho fundar una comunidad religiosa para educar a los jóvenes, y se propuso formar a sus futuros religiosos de entre sus propios alumnos. Al primero que eligió para ello fue al joven Rúa. Le impuso la sotana y se interesó porque fuera haciendo sus estudios lo más completamente posible.
En 1856 Don Bosco hizo una votación entre los centenares de alumnos de su Oratoria de Turín (en el cual había muchos internos). Las preguntas eran estas: 1ª. ¿Cuál es el más santo y piadoso de los oratorianos? 2ª. ¿Cuál es el más simpático y buen compañero de todo el Oratorio? La segunda pregunta la ganó Santo Domingo Savio. La primera la ganó por amplia votación el joven Rúa. La votación de aquellos jóvenes resultó ser muy acertada pues ambos llegaron a ser formalmente reconocidos por la Iglesia por su santidad.
Rúa fue el primer alumno de Don Bosco que, ordenado de sacerdote, se quedó a colaborarle en su obra. Fue también el primer director de colegio salesiano y el hombre de confianza que acompañó durante 37 años al gran apóstol en todas sus empresas apostólicas. En él depositaba San Juan Bosco toda su confianza y era en todo como su mano derecha.
Del beato Miguel Rúa hizo San Juan Bosco el siguiente elogio: “Si Dios me dijera: hágame la lista de las mejores cualidades que desea para sus religiosos, yo no sé qué cualidades me atrevería a decir, que ya no las tenga el Padre Miguel Rúa”.
Cuando el Padre Rúa fue nombrado para ser director del primer colegio salesiano que se fundaba fuera de Turín, le pidió a su maestro Don Bosco que le trazara un plan de comportamiento, y el santo le escribió lo siguiente: “Ante todo trate de hacerse querer, más que de hacerse temer. Recuerde lo que decía San Vicente de Paúl: ‘Yo tenía un carácter demasiado serio y un temperamento amargo, y me di cuenta de que si no hay amabilidad, se hace más mal que bien en el apostolado. Y me propuse adquirir un modo de ser amable y bondadoso’. Este sea su plan de comportamiento”. Miguel Rúa conservó toda su vida estos consejos y llegó a practicarlos de manera admirable.
San Juan Bosco decía al final de su vida: “Si el Padre Rúa quisiera hacer milagros, los haría, porque tiene la virtud suficiente para conseguirlos”. Él era humilde y no hablaba de sus logros. Pero un día, ya ancianito, le preguntaron los religiosos jóvenes: “Padre, ¿nunca le ha sucedido algún hecho extraordinario?”. Y él, por bromear, les dijo: “Sí, un día me dijeron: ya que está reemplazando a Don Bosco que era tan milagroso, por favor coloque sus manos sobre una enferma que está moribunda. Yo lo hice, y tan pronto como le coloqué las manos sobre la cabeza, en ese mismo instante… ¡la pobre mujer se murió!”.
Cuando San Juan Bosco era ya muy ancianito, el Santo Padre León XIII le dijo: “Dígame cuál es su sacerdote de mayor reemplazo”. El santo le dijo que era Miguel Rúa y este recibió el encargo Pontificio de reemplazar a Don Bosco cuando muriera. Y así lo hizo en 1888 al morir el santo. Quedó Rúa elegido como Superior General de los salesianos y en los 22 años que dirigió la Congregación Salesiana, esta multiplicó por cinco el número de sus religiosos y abrió casas y obras sociales en gran cantidad de países.
Los salesianos decían: “Si alguna vez se perdiera nuestra Regla o nuestros Reglamentos, bastaría observar cómo se porta el Padre Rúa, para saber ya qué es lo que los demás debemos hacer”. Su exactitud era admirable. Siempre amable y bondadoso, comprensivo con todos y lleno de paciencia, pero exactísimo en el cumplimiento de todos sus deberes.
Cuando Rúa tenía apenas unos 25 años, un día se enfermó muy gravemente y mandó llamar a San Juan Bosco para que le impusiera los santos óleos y le llevaran el viático. El santo respondió: “Miguel no se muere ahora, ni aunque lo lances de un quinto piso”. Y después explicó el por qué decía esto. Es que en sueños había visto que todavía en el año 1906 (40 años después) estaría Miguel Rúa extendiendo la comunidad salesiana por muchos países del mundo. Y a él personalmente le dijo después: “Miguel: cuando ya seas muy anciano y al llegar a una casa alguien te diga: ‘Ay padre, ¿por qué se ha envejecido tan exageradamente?’, prepárate porque ya habrá llegado la hora de partir para la eternidad”. Y así sucedió. Al principio del año 1910, el Padre Rúa fue a Sicilia a visitar un colegio salesiano y un antiguo discípulo suyo, al verlo le dijo: “Ay padre, ¿por qué se ha envejecido tan exageradamente?”. El santo sacerdote palideció y se preparó para bien morir.
El 6 de abril de 1910, después de exclamar: “Salvar el alma, eso es lo más importante”, expiró santamente. Había dedicado su vida con todo su corazón a comunicar el amor de Dios según el carisma que recibió de San Juan Bosco.
Santoral, ¿Quién es Beata Chiara Luce Badano?

LA INFANCIA
Chiara Badano nace en Sassello (Diócesis de Acqui, provincia de Savona). El 29 de octubre de 1971, después de 11 años de espera por parte de sus padres Ruggero Badano y María Teresa Badano.
Chiara tiene un carácter generoso, extrovertido y exuberante: con solo 4 años elige con cuidado los juguetes que quiere donar a los niños pobres.
Nos narra su mamá: Chiara tenía muchos juguetes y como todos los niños le gustaba jugar. Un día mientras jugaba en la habitación y yo ordenaba la cocina, fui a su habitación y le dije a Chiara: “Cierto que tienes muchos juguetes, ¡tienes muchos!” Y ella me dice: “¿si porque?”. Y le dije: “¿No podrías regalarle algunos a los pobres?” Y ella me dice: ¡son míos!” guarda todos los juguetes por miedo, por temor. Después de un tiempo estoy en la cocina y escucho que ella dice “!Este sí, este no…!. Me dio curiosidad y volví a la puerta y vi que había dividido todos sus juguetes y me dijo: “tráeme una bolsa mamá” yo se la lleve y puso algunos juguetes en la bolsa. Y le pregunte: “Pero Chiara estos son los nuevos” y ella me responde “Mamá a los niños pobres no se les puede regalar los juguetes rotos o viejos. Escucha con atención las parábolas del evangelio y se prepara con particular empeño para recibir a Jesús en la Eucaristía. Sorprenderá, en consecuencia, por su comportamiento y atención en leer la palabra de Dios y seguir la misa. Visita a las abuelas de la casa de reposo, creciendo, se ofrecerá para quedarse durante las noches con los abuelos maternos, necesitados de asistencia. Su vida se ve iluminada por simples florecillas.
Una noche Escribe: “Una compañera tiene escarlatina y todos tienen miedo de visitarla. Después de hablar con mis padres he decidido llevarle las tareas para que no se sienta sola, creo que más allá del temor, es importante amar”. La mamá invita a almorzar a una anciana, su conciencia les dice: “¡pongamos el mantel más bonito, porque hoy estará con nosotros Jesús”! Sí tiene una predilección, es por otros jóvenes, por el que necesita ayuda, por el que está en la búsqueda, no hace a un lado al que es antipático. A la edad de 9 años Chiara Luce estando ya en la vida de la parroquia descubre el Movimiento de los Focolares fundado por Chiara Lubich, se adhiere como gen (Generación nueva) a la espiritualidad de la unidad e inmediatamente queda encantada. Sera un encuentro decisivo en su vida.
LA ADOLESCENCIA
Ya a temprana edad, un poco más de 9 años, es atraída por la novedad de la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich. Todo inicio en un tren, al encontrase con una joven de la misma edad que después sería una íntima amiga. Escribiendo “he descubierto el evangelio. No era una cristiana autentica porque no vivía en profundidad, ahora quiero hacer de este magnífico libro el único motivo de mi vida”.
Es Chiara la que insiste a sus padres para ir a Roma para el familyfest del 1981, encuentro internacional del Movimiento Familias Nuevas. La mamá dice “nuestra vida cambio totalmente, si nos hubiesen preguntado cuando fue nuestro matrimonio mi repuesta hubiese sido: Cuando encontramos Dios Amor.
En 1983 Chiara es una Gen 3 (tercera generación del movimiento de los focolares) y participa en el primer congreso internacional en Roma. Chiara Lubich especialmente a ellos les había dejado el reto de ser una “generación de santos” para hacer ciudades nuevas y un mundo nuevo, además decía: “no bastan solo técnicos, científicos y políticos, se necesitan sabios, se necesitan santos”.
No temía en entregar su secreto: “Jesús que en la cruz llego a gritar el abandono del Padre”. “Sin él, -dice- no se puede estar en pie”. Nos enseña como reconocerlo y amarlo en los pequeños y grandes dolores de cada día, transformar así el dolor en amor”; después se ama de nuevo y no se encuentran más obstáculos. “¡No tengan miedo! ¡Dejen que él los recompense con su amor!”, Chiara Luce escucha estas palabras en el primer congreso internacional. Una respuesta inmediata: “el congreso fue una experiencia maravillosa”, escribe a Chiara Lubich: confía el propósito de reconocer la importancia de Jesús Abandonado en cada dolor y “acogerlo con alegría, sobre todo con todo el amor posible”. Las ocasiones no faltarán.
Su vida se compone de éxitos y fracasos: La falta de compresión y aprecio de algunos profesores (en el último año de colegio por una injusticia ella pierde el año), amigos y marginación (por su empeño cristiano viene tildada de “monja”). La primera decepción amorosa; el traslado de la familia de Sassello a Savona, la perseverancia en el estudio, en la enfermedad y en los últimos días antes de morir. Pequeñas y grandes dificultades que transforma en amor, siempre orientada hacia quien está más cerca. No siempre con existo pero “-dice la mamá- donaba a Jesús el deseo de hacerlo”. Entreteje con Chiara Lubich una correspondencia que se volverá más constante. Le confía a ella descubrimientos y pruebas hasta la muerte. Por sus cartas y testimonios transmite la alegría y el estupor al descubrir la vida: Una visión positiva y luminosa. Chiara era una joven como todas: alegre y vivaz, amaba la música, nadaba, jugaba tenis, le gustaban las caminatas por la montaña.
Tenía muchos amigos, especialmente cuando era verano se reunían en el bar de Sassello, único lugar de encuentro. Algunos se abrían y le confiaban las dudas y las dificultades, encontrando en ella una escucha absoluta. La mamá le preguntaba si a ellos les hablaba de Dios, ella respondía “yo no debo hablar de Jesús, debo darlo”. ¿Y cómo haces? “con mi escucha, con mi modo de vestir y sobre todo amándolos”
No es un camino solitario
Junto con otros jóvenes no perdía ocasión para “fortalecer la unidad”, en los encuentros se contaban recíprocamente las experiencias del evangelio vividas, pero también lo hacían por teléfono, visitas, cartas, fiestas, paseos, regalos etc. Entre ellas la comunión de bienes era una realidad: Chiara conserva hasta su muerte una lista de sus cosas que pone en disposición a las personas que lo necesitan.
LA ENFERMEDAD
Verano 1988: Faltaban dos meses para sus 17 años. Durante una partida de tenis se le cae la raqueta por un fuerte dolor en la espalda. De “yo lo tengo todo” – Michele Zanzucchi” – editorial Cuidad Nueva: “al principio los médicos decían que se trataba de una costilla rota y le recetaron unos antiinflamatorios, para el dolor. Pero la recaída conduce a los médicos a profundizar la búsqueda. […] El diagnostico de los médicos no se hace esperar: Tumor óseo con metástasis, uno de los tumores más despiadados y doloroso.
Después de la primera intervención en febrero de 1989:
María Teresa Badano (mamá de Chiara): “Interiormente me decía, pero Jesús, Chiara, te ha dicho su Sí, pero cuantas veces deberá decir este Sí, cuantas veces caerá, cuantas veces en las intervenciones, en los dolores. Pero Chiara se ha gastado 25 minutos en decir su Sí a Dios y nunca más miro atrás”.
En junio Chiara afronta una segunda intervención: las esperanzas son muy pocas. Los ingresos al hospital de Torino eran cada vez más frecuentes. En el hospital se alternaban los y las gen y otros amigos del Movimiento para sostener a Chiara y a su Familia. Las curaciones son dolorosas. Quiere ser informada de cada detalle del transcurso de la enfermedad. A cada nueva y dolorosa “sorpresa”, su oferta es decisiva: “¡por ti Jesú, si lo quieres tú, lo quiero también yo!”.
Julio de 1989: la enfermedad progresaba velozmente. No tenía todavía 18 años cuando Chiara pierde la movilidad de las piernas. Le dice a la mamá: “me gustaba andar en bicicleta” y ella contesta “si Jesús te quito las piernas, te dará alas”
Se hace sentir el presentimiento de muerte: “¿mamá es justo morir a los 17 años?” y ella “no lo sé. Solo sé que es importante hacer la Voluntad de Dios, este es su designio sobre ti”.
Después de unos días una grave hemorragia. Está en peligro su vida. Todos hacen turnos para rezar toda la noche. Los médicos están en duda si dejarla morir o hacer la transfusión: quiere decir que seguirá sufriendo. Deciden hacer transfusión. Chiara vivirá todavía un año más. Decisivo para ella.
Pese a la inmovilidad que Chiara tiene es muy activa: con llamadas telefónicas sigue el grupo de jóvenes por un mundo unido (JMU) de Savona, se hace presente a congresos y actividades varias con mensajes, postales y carteles, dando a conocer a sus amigos y compañeros de escuela. Invita a muchas personas al Genfest de 1990 (manifestación internacional de Jóvenes por un Mundo Unido, desarrollado en Roma en mayo del 90), que tiene la alegría de seguir en directa gracias a la antena parabólica ensamblada sobre el techo de su casa.
LA DESPEDIDA
La enfermedad seguía avanzando y necesitaban intensificar el suministro de morfina, pero Chiara Luce se rehusaba: “Me quita la lucidez y solo puedo ofrecer a Jesús el dolor”. En un momento particular donde sufría físicamente le confiaba a la mamá que su corazón le estaba cantando: “heme aquí, Jesús, también hoy ante ti”. Ya tenía claro que pronto podría encontrárselo y se preparaba.
Una mañana después de una difícil noche, le viene espontáneamente repetir en pequeños intervalos “ven señor Jesús”. Son las 11 cuando inesperadamente llega a buscarla un sacerdote del Movimiento de los Focolares. Chiara Luce era muy feliz: Desde que se despertó quería recibir Jesús Eucaristía. Se convierte en el alimento de su viaje.
Chiara Luce parte para el cielo el 7 de octubre de 1990.
Había pensado en todo: en las canciones para su funeral, las flores, en el peinado, el vestido, que había deseado blanco, de esposa, con una recomendación: “Mamá, mientras me preparas debes repetir siempre: ahora Chiara Luce ve a Jesús”.
El papá le había preguntado que si estaba dispuesta a donar las corneas, ella contestaba con una sonrisa luminosa.
Por último saludo a la mamá “Adiós, se feliz porque yo lo soy” y una sonrisa al papá.
El funeral que fue celebrado por el obispo Mons. Maritano. Estuvieron presentes cientos y cientos de jóvenes y tantos sacerdotes. Los integrantes de los grupos musicales “Gen Rosso” y “Gen Verde”, que seguían las canciones que ella había escogido. Un gran ramo de flores y un telegrama llega a los padres por parte de Chiara Lubich: “agradezco a Dios por este luminoso trabajo”.
LA BEATIFICACIÓN
El 7 de octubre d 1990 Chiara Luce concluye su aventura terrenal.
Inicia un eco por la extraordinaria vida en la normalidad de lo cotidiano. Un modelo imitable. Muchas personas, especialmente los jóvenes, cambian de vida. Son muchos los testimonios que llegan.
El Mons. Livio Maritano, el Obispo de Acqui Terme, toma la iniciativa de llevar a cabo la causa de beatificación junto con María Grazia Magrini, Vice postuladora, su preciosa colaboradora. El padre cappucino Florio Tessari postulador define a Chiara Badano como “un huracán de luz” De esta forma el obispo motiva su decisión “Me parece que su testimonio es significativo en particular para los jóvenes. Hay necesidad de santidad también hoy. Hay necesidad de ayudar a los jóvenes a encontrar un orientamiento, un descubrimiento, a superar las inseguridades y la soledad, los enigmas de frente al fracaso, al dolor, a la muerte y a todas sus inquietudes”.
El curso del proceso canónico es rápido. Iniciando en la diócesis de Acqui Terme en 1999, pasa al Vaticano después de un año.
El 3 de julio de 2008 viene declarada Venerable.
El 19 de diciembre de 2009, fue promulgada por la congregación de las causas de santos bajo la autorización del Santo Padre, el decreto relativo al milagro atribuido a la intercesión de Chiara Badano: se trata de la curación imprevista de un niño de Trieste afectado por una grave meningitis fulminante. Los médicos le habían dado 48 horas de vida.
El 25 de septiembre de 2010 la beatificación. Son miles de jóvenes y adultos del todo el mundo que participan de la ceremonia. Muchos más conectados vía internet y televisión.

