Lectura del Día 25/09/2021
Lectura del Día
De Libro de Zacarías 2, 5-9. 14-15
En aquellos días, levanté los ojos y vi a un hombre con una cuerda de medir en la mano. Le pregunté: “¿A dónde vas?” El me respondió: “Voy a medir la ciudad de Jerusalén, para ver cuánto tiene de ancho y de largo”.
Entonces el ángel que hablaba conmigo se alejó de mí y otro ángel le salió al encuentro y le dijo: “Corre, háblale a ese joven y dile: ‘Jerusalén ya no tendrá murallas, debido a la multitud de hombres y ganados que habrá en ella. Yo mismo la rodearé, dice el Señor, como un muro de fuego y mi gloria estará en medio de ella’ ”.
Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén,
pues vengo a vivir en medio de ti, dice el Señor.
Muchas naciones se unirán al Señor en aquel día;
ellas también serán mi pueblo
y yo habitaré en medio de ti.
Evangelio del Día
Evangelio según Lucas 9, 43-45
En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: “Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”.
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.
Palabras del Santo Padre
“Muy cerca de Jesús, en la Cruz, estaba su madre. Tal vez hoy, en el día que le invocamos, será bueno pedirle la gracia no de quitarnos el miedo -que tarde o temprano debe venir, el miedo a la Cruz…- sino la gracia de no aterrorizarnos al punto de escaparnos de la Cruz. Ella permaneció allí y sabe cómo uno se debe quedar cerca de Jesús, en la Cruz”. Homilía desde Santa Marta 28 de septiembre de 2013)

Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/
Lectura del Día 24/09/2021
Lectura del Día
Del libro de Ageo 2, 1-9
El día veintiuno del séptimo mes del año segundo del reinado de Darío, la palabra del Señor vino, por medio del profeta Ageo, y dijo: “Diles a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac sumo sacerdote, y al resto del pueblo: ‘¿Queda alguien entre ustedes que haya visto este templo en el esplendor que antes tenía? ¿Y qué es lo que ven ahora? ¿Acaso no es muy poca cosa a sus ojos?
Pues bien, ¡ánimo!, Zorobabel; ¡ánimo!, Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote; ¡ánimo!, pueblo entero. ¡Manos a la obra!, porque yo estoy con ustedes, dice el Señor de los ejércitos. Conforme a la alianza que hice con ustedes, cuando salieron de Egipto, mi espíritu estará con ustedes. No teman’.
Esto dice el Señor de los ejércitos: ‘Dentro de poco tiempo conmoveré el cielo y la tierra, el mar y los continentes. Conmoveré a todos los pueblos para que vengan a traerme las riquezas de todas las naciones y llenaré de gloria este templo. Mía es la plata y mío es el oro. La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero, y en este sitio daré yo la paz’, dice el Señor de los ejércitos”.
Evangelio del Día
Evangelio según Lucas 9, 18-22
Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: “¿Quién dice la gente que soy yo?” Ellos contestaron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado”.
Él les dijo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”. Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.
Palabras del Santo Padre
"La pregunta a Pedro –‘¿Quién soy yo para ti, para ustedes?’- sólo se entiende durante el camino, sólo después de un largo camino, un camino de gracia y de pecado, un camino de discipulado. Jesús no le dijo a Pedro y a sus Apóstoles ‘Conóceme’, sino ‘Sígueme’. Es este seguimiento de Jesús el que nos hace conocer a Jesús. Seguir a Jesús con nuestras virtudes e incluso con nuestros pecados, pero siempre seguir a Jesús. No es un estudio de cosas, que es necesario, sino una vida de discípulo". (Homilía desde Santa Marta 20 de febrero de 2014)

Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/
Lectura del Día 23/09/2021
Lectura del Día
Del Libro de Ageo 1, 1-8
El día primero del mes sexto del año segundo del rey Darío, la palabra del Señor se dirigió, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote, y les dijo: “Esto dice el Señor de los ejércitos: ‘Este pueblo mío anda diciendo que todavía no ha llegado el momento de reconstruir el templo’ ”.
La palabra del Señor llegó por medio del profeta Ageo y dijo: “¿De modo que es tiempo de vivir en casas con paredes revestidas de cedro, mientras que mi casa está en ruinas? Pues ahora, dice el Señor de los ejércitos, reflexionen sobre su situación: han sembrado mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido, pero siguen con sed; se han vestido, pero siguen con frío, y los que trabajaron a sueldo echaron su salario en una bolsa rota”. Esto dice el Señor de los ejércitos: “Reflexionen, pues, sobre su situación. Suban al monte, traigan madera y construyan el templo, para que pueda yo estar satisfecho y mostrar en él mi gloria, dice el Señor”.
Evangelio del Día
Evangelio según Lucas 9, 7-9
En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?” Y tenía curiosidad de ver a Jesús.
Palabras del Santo Padre
"No se puede conocer a Jesús sin implicarse con Él, sin apostar la vida por Él. Cuando tanta gente -incluidos nosotros- se hace esta pregunta ‘¿Quién es éste?’, la Palabra de Dios nos responde: ‘¿Quieres saber quién es éste? Lee lo que la Iglesia te dice sobre Él, habla con Él en la oración y recorre el camino con Él. Así, sabrás quién es este hombre’. ¡Este es el camino! Cada uno debe hacer su propia elección". (Homilía desde Santa Marta 26 de septiembre de 2013)

Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/
Lectura del Día 22/09/2021
Lectura del Día
Del libro de Esdras 9, 5-9
Yo, Esdras, al llegar la hora de la ofrenda de la tarde, salí de mi abatimiento y con la túnica y el manto rasgados, me postré de rodillas, levanté las manos al Señor, mi Dios, y le dije:
“Dios mío, de pura vergüenza no me atrevo a levantar el rostro hacia ti, porque nuestros pecados se han multiplicado hasta cubrirnos por completo y nuestros delitos son tan grandes, que llegan hasta el cielo. Desde el tiempo de nuestros padres hasta el día de hoy, hemos pecado gravemente y por nuestros pecados nos has entregado a nosotros, a nuestros reyes y a nuestros sacerdotes en manos de reyes extranjeros, para que nos maten, nos destierren, nos saqueen y nos insulten, como sucede al presente.
Pero ahora, Señor, Dios nuestro, te has compadecido de nosotros un momento y nos has dejado algunos sobrevivientes, que se han refugiado en tu lugar santo; tú, Dios nuestro, has iluminado nuestros ojos y nos has reanimado un poco en medio de nuestra esclavitud. Porque éramos esclavos, pero tú no nos abandonaste en nuestra esclavitud, sino que nos granjeaste el favor de los reyes de Persia, para que nos perdonaran la vida y pudiéramos levantar tu templo y restaurar sus ruinas y tuviéramos, así, un refugio en Judá y en Jerusalén’’.
Evangelio del Día
Evangelio según Lucas 9, 1-6
En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Y les dijo: “No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en señal de acusación”.
Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes.
Palabras del Santo Padre
“Si un apóstol, un enviado, cualquiera de nosotros -hay tantos enviados aquí-, es un engreído que se cree superior a los demás o que va buscando afanosamente algún interés humano o -no sé- va buscando lugares y priveligios en la Iglesia, nunca curará a nadie, no conseguirá nunca abrir el corazón de nadie, porque su palabra no tendrá autoridad. En cambio, el discípulo tendrá autoridad si sigue los pasos de Cristo. ¿Y cuáles son los pasos de Cristo? La pobreza. ¡De Dios se hizo hombre! ¡Se aniquiló a sí mismo! ¡Se desnudó! Pobreza que lleva a la mansedumbre, a la humildad. El Jesús humilde que sale a la calle a curar. Y así, un apóstol con esta actitud de pobreza, de humildad, de mansedumbre, es capaz de tener la autoridad de decir: ‘Conviértanse’, para abrir los corazones. […] Un cristiano cura, no sólo un sacerdote, un obispo, sino también un cristiano. Cada uno de nosotros tiene el poder de sanar si tomamos este camino de la autoridad de Jesús". (Homilía desde Santa Marta 7 de febrero de 2019)

Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/
Lectura del Día 21/09/2021
Lectura del Día
De la Carta de Pablo a los Efesios 4, 1-7. 11-13
Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.
Evangelio del Día
Evangelio según Mateo 9, 9-13
En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió.
Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos pu¬bli¬canos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?” Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.
Palabras del Santo Padre
“Al primer momento del encuentro, que consiste en una profunda experiencia espiritual, le sigue un segundo: el de la fiesta. […] La fiesta es comenzar un nuevo camino, pero luego debe haber el trabajo diario, que debe alimentarse con el recuerdo de ese primer encuentro. […] No se trata de un momento; se trata de un periodo de tiempo que se prolonga hasta el final de la vida por medio de la memoria. ¿Memoria de qué? ¡De esos eventos! ¡De ese encuentro con Jesús que cambió mi vida! ¡Que tuvo misericordia! Que fue tan bueno conmigo y que también me dijo: ‘Invita a tus amigos pecadores, porque vamos a hacer una fiesta’. Ese recuerdo da fuerza a Mateo y a todos estos para seguir adelante. ‘El Señor ha cambiado mi vida’. ‘Me he encontrado con el Señor’. Recordar constantemente es como soplar sobre las brasas de esos acontecimientos, ¿no? Soplar para mantener el fuego, siempre". (Homilía desde Santa Marta 5 de julio de 2013)

Tomado de: https://www.vaticannews.va/es/
