Lectura del Día 08/04/2021
Santoral, ¿Quién es San Juan Bautista de la Salle?

Santo Patrono de los Maestros
Nació en Reims, el 30 de abril de 1651 y fue el fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. A los 11 años de edad recibió la tonsura, y a los 16, fue nombrado miembro del capítulo de la Catedral de Reims. En 1670, ingresó en el seminario de San Sulpicio, en París y ocho años después fue ordenado sacerdote.
Un canónigo de Reims le confió, en su lecho de muerte, la dirección de una escuela y un orfanatorio de niñas y el cuidado de las religiosas que estaban bajo su cargo y protección. En 1681 empezó formando a los 7 profesores que trabajaban en las escuelas. Este fue el principio de lo que en un futuro tomaría el nombre de “Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas”. Inauguró cuatro escuelas, pero su principal preocupación era la formación de profesores, por lo que en 1687 estableció el primer Instituto para la formación de profesores en Reims, al que le siguieron el de París (1699) y el de Saint-Denis (1709).
Hacia 1695 escribió su tratado sobre la “Dirección de Escuelas”, en el cual proponía su sistema educativo que consistía en reemplazar el método de instrucción individual y el llamado “sistema simultáneo”. En 1717, San Juan dejó el cargo de superior y se dedicó a la formación de los novicios e internos, para quienes escribió varios libros, entre ellos un método de oración mental.
El santo muere el 7 de abril de 1719, un Santo, a los 76 años de edad.
Lectura del Día 07/04/2021
Santoral, ¿Quién es San Vicente Ferrer?

Nació en 1350 en Valencia, España. Sus padres le inculcaron desde muy pequeñito una fervorosa devoción hacia Jesucristo y a la Virgen María y un gran amor por los pobres, a quienes repartía significativas limosnas que la familia acostumbraba dar. Ingresó a la comunidad de Padres Dominicos y, por su gran inteligencia, a los 21 años ya era profesor de filosofía en la universidad.
Siendo diácono lo mandaron a predicar a Barcelona, ciudad que estaba atravesando por un período de hambre ya que los barcos con alimentos no llegaban desde hace varias semanas.
San Vicente estaba muy angustiado porque la Iglesia Católica estaba dividida entre dos Papas y existía mucha desunión. Estas constantes preocupaciones mortificaron y enfermaron peligrosamente al santo; pero una noche, por revelación divina, descubrió que su misión era la de predicar el Evangelio por ciudades, pueblos, campos y países. El santo recuperó inmediatamente la salud, y durante 30 años recorrió el norte de España, el sur de Francia, el norte de Italia, y Suiza, predicando incansablemente, con enormes frutos espirituales, ya que los primeros en convertirse fueron judíos y moros.
San Vicente fustigaba sin miedo las malas costumbres, que son la causa de tantos males e invitaba incesantemente a recibir los santos sacramentos de la confesión y de la comunión. Los milagros acompañaron a San Vicente en toda su predicación, siendo el don de las lenguas el primordial y básico para su misión de evangelizar las ciudades y pueblos. El santo se mantuvo humilde y sencillo a pesar de la gran fama y popularidad alcanzada por sus predicaciones en varios países. Los últimos años, acechado por varias dolencias y enfermedades, sus predicaciones mantenían esa fuerza, vigor y entusiasmo que lo caracterizaron en el anuncio del Evangelio.
Murió en plena actividad misionera, el Miércoles de Ceniza, 5 de abril del año 1419. Fue canonizado en 1455.

