Santoral, San Bernardino

Saturnino (Sernin en francés) fue el primer obispo de Toulouse, mártir en tiempos del Imperio Romano.
Falleció en el año 250 por linchamiento popular: se negaba a sacrificar a los dioses, a los que ridiculizaba,y la multitud pagana decidió atarlo al cuello de un toro (que se debía haber sacrificado a Júpiter).
El animal corrió por la ciudad y escaleras abajo del templo de tal manera que el cuerpo de Saturnino quedó destrozado. Dos mujeres recogieron su cadáver y le dieron sepultura, tal como consta en el acta martirial.
Hoy sus restos se siguen venerando en la iglesia de Notre-Dame du Taur (Nuestra Señora del Toro) en Toulouse.
Santo patrono
San Saturnino (Sadurní en catalán) es patrono de Toulouse en Francia. En España, de Pamplona, Sant Sadurní d’Anoia, Montornès del Vallès, Sant Sadurní de l’Heura, Montmajor, Artajona y Ventosa.
Oración
Señor Jesucristo,
luz verdadera que alumbras siempre al mundo,
que por la predicación de tu mártir y obispo san Saturnino
visitaste la ciudad de Pamplona y la iluminaste con la luz de la fe,
concédenos por su intercesión, confesar la misma fe y llegar finalmente a la fuente de la luz eterna.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Corona de Adviento


HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA
EN LA CORONA DE ADVIENTO
QUE ARDA NUESTRA ESPERANZA
EN EL CORAZÓN DESPIERTO
Y AL CALOR DE LA MADRE
CAMINEMOS ESTE TIEMPO.
UN PRIMER, LUCERO SE ENCIENDE
ANUNCIANDO AL REY QUE VIENE
PREPARAD CORAZONES ALLÁNENSE LOS SENDEROS.
Cristy, Cumpleaños


Hoy estamos de manteles largos, pues cumple años una de nuestras integrantes, nuestra hermana en Cristo, Cristy Casatorena. Le deseamos todas las bendiciones y que Dios le permita seguir integrando este ministerio de animación de coros.
1º DOMINGO DE ADVIENTO
1º DOMINGO DE ADVIENTO
PRIMERA LECTURA
¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!
Lectura del libro de Isaías 63, 16c-17. 19c; 64, 2b-7
Tú, Señor, eres nuestro padre,
tu nombre desde siempre es «nuestro Libertador».
¿Por qué nos extravías, Señor, de tus caminos,
y endureces nuestro corazón para que no te tema?
Vuélvete, por amor a tus siervos
y a las tribus de tu heredad.
¡Ojalá rasgases el cielo y descendieses!
En tu presencia se estremecerían las montañas.
«Descendiste, y las montañas se estremecieron».
Jamás se oyó ni se escuchó,
ni ojo vio un Dios, fuera de ti,
que hiciera tanto por quien espera en él.
Sales al encuentro
de quien practica con alegría la justicia
y, andando en tus caminos, se acuerda de ti.
He aquí que tú estabas airado
y nosotros hemos pecado.
Pero en los caminos de antiguo
seremos salvados.
Todos éramos impuros,
nuestra justicia era un vestido manchado;
todos nos marchitábamos como hojas,
nuestras culpas nos arrebataban como el viento.
Nadie invocaba tu nombre,
nadie salía del letargo para adherirse a ti;
pues nos ocultabas tu rostro
y nos entregabas al poder de nuestra culpa.
Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,
nosotros la arcilla y tú nuestro alfarero:
todos somos obra de tu mano.
Salmo responsorial
Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve
Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19
Pastor de Israel, escucha;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos.
Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hijo del hombre que tú has fortalecido.
Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti;
danos vida, para que invoquemos tu nombre.
SEGUNDA LECTURA
Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 3-9
Hermanos:
A vosotros gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios se os ha dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carecéis de ningún don gratuito, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreplensibles el día de nuestro Señor Jesucristo.
Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
EVANGELIO
Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa
Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 33-37
En aquel tiempo, dijo Jesús sus discípulos:
«Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.
Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.
Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!».
